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Los Anillos de Poder.

Los Anillos de Poder fueron creados por los Mírdain (Altos Herreros Élficos) a principios de la Segunda Edad del Sol. Los creadores de estos anillos les otorgaron grandes poderes con el objetivo de preservar la vida en la Tierra Media, pero fueron todos corrompidos por Sauron, que había contribuido a crearlos con el oscuro fin de someter a todos los pueblos de la Tierra Media.

La historia cuenta la existencia de veinte anillos de poder, sobre los que se dice lo siguiente:

Tres anillos para los Reyes Elfos bajo el cielo.
Siete para los señores enanos en casas de piedra.
Nueve para los hombres mortales, condenados a morir.
Y uno para el Señor Oscuro, en su trono oscuro
en la tierra de Mordor donde se extienden las sombras.
Un Anillo para gobernarlos a todos. Un anillo para encontrarlos.
Un anillo para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas,
en la tierra de Mordor donde se extienden
las sombras.

El Anillo Unico

El Anillo Único otorga su poder a Sauron.

Los Anillos del Poder son el resultado material del máximo explendor alcanzado por los Herreros Noldor en Ost-in-Edhil. Los Noldor de Eregion, más en particular los Gwaith-i-Mírdain, deseaban alcanzar todo el conocimiento de la Tierra Media, con el noble fin de preservar la tierra y curar las heridas causadas por Morgoth y su maldad. No lograron los Noldor adivinar que quien los ayudó a alcanzar el conocimiento de otorgar poderes a objetos materiales era Sauron, secreto sirviente y lugarteniente de Morgoth. El objetivo de Sauron era todo lo contrario, pues su negro corazón deseaba apoderarse de los bienintencionados Elfos para que le sirvieran y fueran sus esclavos. Al mismo tiempo acabaría con su peor y más poderoso enemigo, los Noldor. Este era el engaño para quedar como amo y señor de Arda, y los Anillos del Poder el medio para conseguirlo.

El Anillo Único

A simple vista el Anillo Único parecía un anillo normal, pero era indestructible, a excepción de los fuegos del Orodruin, en el Monte del Destino, donde fue forjado por Sauron. Era posible identificarlo sometiéndolo a un calor intenso, pues de ésta forma se hacía visible una inscripción en la Lengua Negra de Mordor, escrita tanto en la cara interna como externa del Anillo, y que representaba su poder sobre los demás Anillos de Poder:

Anillo &úacute;nico

Ash Nazg durbatulûk, ash Nazg gimbatul

ash Nazg thrakatulûk agh burzum-ishi krimpatul.

Un Anillo para gobernarlos a todos, un Anillo para encontrarlos,

un Anillo para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas.


El Anillo Único controlaba a los demás Anillos de Poder, exceptuando a los anillos élficos, en cuya creación, como se cuenta en los antiguos escritos, no participó Sauron. Esta facultad permitía al Señor de las sombras controlar a su voluntad a los portadores de alguno de los Anillos, como ocurrió con los nueve Nazgûl, victimas, por otro lado, de su propia debilidad. Otro de sus poderes era la capacidad de incrementar los poderes que ya tuviera su propietario.

También era capaz de corromper a todos los seres, despertando en ellos la codicia por poseerlo. El portador del Anillo, a excepción de Sauron, era utilizado y poseido por él otorgándole ciertos poderes, como invisibilidad y larga vida antinatural de la que se alimentaba. Su existencia se hacía cada vez más insoportable, obsesionando a su portador hasta la locura con la posesión del Anillo. Esto es lo que le ocurrió al hobbit Sméagol, que acabó convertido en Gollum por la acción del Anillo.




Sauron forja el Anillo Único.

(Ted Nasmith)

Anillo único

Los Anillos Élficos

Como se ha dicho, hacia el año 1000 de la Segunda Edad, los Noldor comienzan a forjar los Anillos de Poder, pero necesitan los conocimientos para descubrir cómo trasmitirles los secretos de la tierra. Éste es el papel que cumple Annatar, Señor de los Dones, quien no es otro que Sauron, el Maia, ocultando su verdadero semblante y pasando por ser un enviado de los Valar para ayudar a los Noldor. Celebrimbor, jefe de los Mírdain, forja los tres Anillos élficos, que son la obra final, suma de la experiencia obtenida en la creación del resto de Anillos de Poder. Sauron no tuvo nada que ver en su forja y por ello fueron los más codiciados por él, debido a su pureza y sus altos poderes.

Sauron forja el Anillo Único en secreto, no en Eregion, sino en Mordor, en los fuegos del Monte del Destino. No obstante sella su hechizo de dominio en Eregion, en Ost-in-Edhil, pero es descubierto por Celebrimbor cuando está atando todos aquellos anillos forjados por los Mírdain al suyo.

Ost-in-Edhil

Ost-in-Edhil, capital de Eregion. En sus forjas fueron creados los Anillos de Poder.

(Felix Sotomayor)

El funcionamiento de los tres anillos élficos es identico al del Anillo Único, otorgándole poder a su portador según su estatus, y su destino estaba atado al de su creador, pero fueron capaces de conservar su poder aún después de la muerte de Celebrimbor. A diferencia del Anillo Único, que solamente tenía el poder de destruir y someter, los tres tenían el poder de crear, preservar y curar. Se dice que, gracias a los poderes de estos anillos, los lugares en donde se encontraban resultaban mucho más hermosos y el tiempo transcurría más lentamente.

Los poderes cada anillo élfico son los siguientes:

Nenya, el Anillo Blanco:

Portado por Galadriel era capaz de preservar las cosas sin deterioro alguno. Su poder era tal, que se dice que el tiempo no transcurría de la misma forma en Lothlórien que en el resto de la Tierra Media, y con él Galadriel tenía el poder de enterarse de hechos lejanos, y de protegerse de la maldad de Sauron, quien nunca pudo pasar las barreras de Lórien ni en mente ni en cuerpo.

Narya, el Anillo de Fuego:

Su poder era el de otorgar valor a las personas para que realizaran actos heroicos más allá de lo que pudieran alcanzar. Su depositario era Círdan, el Carpintero de Barcos, quien lo cedió a Gandalf después de su llegada a la Tierra Media. Gandalf lo usó para liberar al rey Théoden del hechizo que lo había postrado, dándole fuerzas como para llevarle incluso a cabalgar en ayuda de Minas Tirith.

Vilya, el Anillo Azul:

Se dice que era capaz de curar las heridas causadas por el mal en la Tierra Media, lo que explica cómo Elrond fue capaz de curar a Frodo de la herida infligida por el Rey Brujo con la daga de Morgul.

El más maravilloso poder que ostentaban los tres Anillos élficos, y por el cual Sauron los codiciaba por encima de los otros, es que quienes los poseyeran "podían evitar el deterioro y demorar la fatiga del mundo".

Anillos élficos

Los tres Anillos de los élfos.

El destino de los Anillos

Los siete anillos que fueron entregados a los enanos fueron destruidos por los Dragones o robados, ya que los enanos nunca fueron completamente dominados por el Anillo Único. No obstante estos anillos causaron su decadencia en la Tercera Edad, periodo en el que pierden Moria y la Montaña Solitaria.

A los Hombres, que siempre codiciaban más poder del que tenían y estaban prestos a someterse, el Señor de la sombra les entregó nueve anillos, los cuales terminaron convirtiendolos en Espectros del Anillo, servidores de Sauron. Los anillos de los hombres son guardados por Sauron.

Después de la derrota de Sauron y la destrucción del Anillo Único, los tres anillos de los Elfos, cruzan el mar con sus portadores, y finalmente pierden todos sus poderes. Se puede pensar que el resto de los anillos que permanecieron en la Tierra Media sufrieron la misma suerte, perdiendo todos sus poderes.